Apuesta por un champú natural

Mucha oferta, difícil decisión

Por suerte para todos nosotros, de champús saludables podemos encontrar mucha más variedad que en otro tipo de productos, ¡pero cuidado! No os dejéis llevar por el marketing visual, las bonitas palabras o el color verde de la pegatina. Dad la vuelta al champú y mirar en su reverso, a ver si el color verde y los dibujos de elementos naturales están realmente presentes en su composición.

Qué ingredientes evitar en un champú

Para fichar rápido los elementos nocivos que NO debería llevar un champú hoy hablaremos de algunos de ellos, para detectarlos rápidamente, pero existe una larga lista.

    • Los malditos sulfatos: “ingredientes” que aparecen en millones de composiciones de productos cosméticos y que parece que ya nos hemos acostumbrado a leer sin ni siquiera asustarnos, aunque deberían hacerlo… Puede leerse mediante nombres derivados como laureth sulfato o todo lo que contenga una palabra parecida a sulfate o sulfato. Debemos tener en cuenta que los sulfatos se utilizan tanto para detergentes para lavar la ropa hasta para hacer productos cosméticos para “pieles sensibles”, con todas las contradicciones que eso conlleva. Porque lo que hace el sulfato en un champú es crear mucha espuma, dado que cuenta con una fórmula concentrada, pero también es el culpable que nos reseca la piel y arranca la grasa natural de la misma. Por este motivo, muchas veces notamos la piel reseca y estirada nada más salir de la ducha. Además son altamente contaminantes y se consideran sustancias cancerígenas.
    • Siliconas; Las siliconas o siloxanos es lo que aporta “suavidad” al champú, lubricando el pelo cuando lo estamos lavando, pero el problema de este “ingrediente” es su ecotoxicidad, además es un polímero empleado para repeler la humedad que puede provocar irritación en el cuero cabelludo sensible.
    • PEGs, igual de peligrosos que los sulfatos. Si mirando la etiqueta el champú no contiene sulfatos, pero sí que contiene PEGS o PEG-6, PEG-7 Gliceril Cocoato, PEG-40, no lo compres. Al igual que los sulfatos, este compuesto también cuenta con un proceso de etoxilación que puede dejar trazas de Dioxano y Óxido de Etileno.

 

      • No os dejéis engañar por etiquetas como: “sin parabenes“, ya que no nos podemos fiar completamente del producto sólo porque no lleve parabenes.

        Puesto que muchas veces son sustituidos por otros componentes nocivos como la metilisotiazolinona, es decir, unos conservantes que evitan el crecimiento de bacterias y hongos en los productos cosméticos que contienen agua y que están en un nivel 7 de toxicidad según la EWG, considerandose un producto alérgeno y neurotóxico.

Esta es la larga lista de compuestos químicos que se encuentran en los productos de belleza habituales y que tendríamos que evitar por ser nocivos para nuestro pelo, piel y la salud en general. Alcohol cuando está listado entre los cuatro primeros ingredientes, lauril sulfato de amonio (ASL), dietanolamina (DEA), dimeticona, formaldehído, lanolina, aceite mineral, parabenos como el metilparabeno o el propilparabeno, petróleo, glicol de polietileno (también llamado PEG/polietileno de, o polyoxyethelyne), glicol de propileno, cloruro de sodio, lauril éter sulfato de sodio (SELS), lauril sulfato de sodio (SLS), colores sintéticos (enumerados a menudo como FD&C o D&C, seguido de un color y número), fragancia sintética o perfume, y trietanolamina (TEA).

¿Qué síntomas notamos con el uso de este tipo de champús convencionales?

    • Entre el 40% y el 60% de estas sustancias perjudiciales penetran en el torrente sanguíneo. Por lo que pueden llegar a perjudicar alguno de los órganos internos.Debilitan el cabello. Las siliconas taponan el folículo impidiendo que el cabello respire, afectando a la sudoración y al crecimiento. Además, contribuyen a debilitar el cabello.
    • El cabello se ensucia mucho antes. Con un uso prolongado de este tipo de productos, esas siliconas se van acumulando, ensuciando mucho antes el cabello.
    • Picores en el cuero cabelludo, descamaciones e irritaciones de la piel. Esto lo provocan los tensioactivos, más conocimos como sulfatos que eliminan la capa protectora de la piel y pueden llegar a afectar al sistema inmune.
    • Pueden contribuir a la caída prematura del cabello.

La polémica de la fragancia en un champú

Para que sea un champú de calidad no hace falta que su olor sea completamente neutro, tienes muchas variedades, pero siempre encontrarás opciones con olores naturales que se refieren a los componentes de los que está hecho el champú y normalmente no hablaremos de fragancia, si no de un aceite esencial.

La fragancia que suelen llevar los champús convencionales se hace mediante componentes artificiales como los ftalatos, que crean efectos nocivos sobre nuestro sistema respiratorio entre otras alteraciones en nuestra piel y nuestro cuerpo. Y no sólo están presentes en los champús, sino que también los encontramos en cremas, desodorantes, detergentes para ropa, limpiadores, etc. Mediante un intenso aroma a fresa, melón, vainilla y todo tipo aromas apetecibles que nos seducen, pero si no es un aceite esencial estamos exponiéndonos a productos tóxicos.

Para evitarlos, no compres aquellos productos en los que aparezca la palabra fragancia o ftalatos.

La única manera posible de saber si un champú es completamente natural: Busca su INCI

Lo único que te puede asegurar que se trata de un champú natural 100% es su INCI (International Nomenclature of Cosmetic Ingrediente), es decir su lista de ingredientes. Es el sistema estandard de ingredientes para saber cómo se nombra a cada ingrediente a nivel internacional, para evitar errores de identificación y normalmente es en latín.

Ejemplo de un mal INCI, en este caso de un champú Fructis

En el caso del INCI o listado de ingredientes de la composición de cualquier producto, “el orden de factores sí que altera el producto”, porque están ordenados según el porcentaje que lleva en la fórmula, de más cantidad a menos cantidad.

¿Por qué cambiar un champú convencional por un champú natural

  1. Utilizan un amplio porcentaje de principios activos naturales.
  2. Tienen propiedades seborreguladoras, purificantes y antioxidantes.
  3. Propiedades anticaída y activadores de la microcirculación.
  4. Propiedades calmantes, suavizantes y antiinflamatorias.
  5. Suelen presentar un mínimo del 90% de ingredientes naturales o de origen natural.
  6. No se utilizan materias primas que generen dudas sobre su inocuidad para la salud o el medio ambiente.
  7. En su elaboración se emplean procesos respetuosos con el medio ambiente.
  8. No se testa en animales ni el producto final ni sus ingredientes.
  9. No están admitidos procesos ni ingredientes que supongan el uso de tecnología controvertida. Como la irradación, nanotecnología o los OGM.

¿Qué champús saludables puedo encontrar en el mercado?

Teniendo en cuenta toda esta información, se pueden encontrar infinidad de champús que cuentan con una composición saludable, para nosotros y para el medio ambiente. Podemos encontrar champús de gran calidad como los de la marca Irati Orgánic (es el que estoy utilizando ahora), que ofrece distintas variedades según el tipo de cabello; seco, graso, delicado y fino o normal. Además cuentan con una mascarilla que sigue la misma línea de los champús.

Llevo dos meses usándolo y me parece un buen champú, tiene un aroma fresco y agradable y aporta mucha luminosidad y brillo al cabello. Yo tengo el pelo con tendencia a ser graso, pero llevo utilizando este champú que es para cabello normal y me va estupendamente.

Este champú está compuesto a partir de una fórmula específica hecha con ortiga verde que hidrata el cabello, contiene tensioactivos de procedencia natural como el coco, el maiz o las frutas, que respetan el cuero cabelludo y sus secreciones lipíficas. Además, son biodegradables y el conservante que llevan es inocuo, acreditado por la cosmética ecológica. Otros de sus ingredientes, que podréis ver en su web, son extracto de aleo vera, extracto de hoja de salvia, extracto de hoja de laurel, etc.

Aunque se trate de una opción mucho más saludable que los champús que encontramos en el mercado, aun estoy buscando un champú más natural porque este lleva demasiados ingredientes y algunos de ellos, aunque a baja escala, no son tan naturales como me gustaría.

Podéis encontrar champús de buena calidad y sobre todo, saludables, en marcas como Cocunat, Freshly, l’Occitane, (me gustaría probarlos y están bien de precio), Biospace, donde podréis encontrar mucha variedad de champús naturales o Cosmétics Giura, una gama de cosméticos ecológicos de la que tengo muchas ganas de probar sus productos, porque me parecen súper naturales, desde el formato a la explicación y la composición de los productos,etc.

Espero que con esta información os haya ayudado un poco a elegir un champú de mejor calidad para vuestra salud y para el planeta 😉

 

Fuente:

https://ecoplatea.com/blog/2017/12/20/champu-natural-vs-concencional/

https://ecoplatea.com/blog/2017/11/16/inci/

 

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